Yo escribo,tú escribes...
Hola Grabielle,
Ya debes saber quién soy, conoces mi letra. Con tantos momentos vividos, solo faltaría eso. Aún no entiendo tu motivo, no entiendo por qué te marchas. Sé que mañana será un día triste, por eso te escribo esta carta. No voy a decir lo que siento, lo sabes de sobras, pero sí que quiero pedirte que nos encontremos esta noche en nuestro sitio de siempre. Allí donde pasamos los mejores momentos. Si no quieres venir lo entenderé, pero creo que nos merecemos una digna despedida. Porque yo nunca te voy a olvidar, porque te esperaré por si vuelves, porque quiero que sepas que siempre vas a tener a alguien que te quiera... Espero encontrarte esta noche a las 9. Por favor, ven.
Te quiere, Jude
Y él subía las escaleras que llevaban al mirador, el que había delante de la glorieta y que daba las vistas al lago del pueblo. Y ella, mirando el lago, estaba allí. Al final había venido. Se acercó sin hacer ruido para que ella no pudiera saber que estaba allí y se puso a su lado. Ella giró la cabeza.
- Hola Jude.- dijo Gabrielle.
Jude no contestó. Se quedó quieto mirándola. Y Gabrielle volvió a apartar la mirada y la dirijió otra vez al lago. Entonces Jude habló:
- No te marches, por favor. Quédate aquí, conmigo. Una família feliz, sí, sí, una família feliz. Tendremos hijos. Y si quieres, más adelante, cuando yo tenga dinero nos mudaremos...
- Para Jude. ¿No lo entiendes? Esto es mi sueño, es lo que he querido toda mi vida y ahora es mi oportunidad. Te quiero, Jude, pero no me puedo quedar aquí. Lo siento.
Y se halló el silencio entre sus cuerpos otra vez. Mientras, Gabrielle empezó a buscar dentro de su bolsillo. Sacó un colgante.
- Toma- Ella le mostró el colgante - Quédatelo, por si algun dia vuelvo.
Jude tomó el colgante. Su cara mostraba su desacuerdo con quedárselo, pero no tuvo otro remedio. Entonces se dió cuenta de que Gabrielle empazaba a marcharse. Y la agarró del brazo.
- No, aún no. - dijo Jude- déjame quererte por última vez.
CONTINUARÁ...
¡Hasta luego vulgareros!



